Envío gratis (Península) en pedidos +40€
El verano es una de las mejores épocas para disfrutar del trail running. Los días son más largos, las condiciones meteorológicas suelen ser más estables y la montaña ofrece un entorno espectacular para entrenar. Sin embargo, las altas temperaturas también suponen un desafío para cualquier corredor.
Cuando el calor aumenta, el cuerpo necesita trabajar más para regular su temperatura. Esto provoca una mayor pérdida de líquidos, un incremento de la frecuencia cardíaca y una sensación de fatiga que puede aparecer antes de lo habitual. La buena noticia es que, con algunos ajustes en la planificación y el equipamiento, es posible seguir disfrutando del trail running sin que el rendimiento se vea demasiado afectado.
Uno de los factores que más influyen en el rendimiento durante el verano es el momento del día en el que se sale a correr.
Las horas centrales concentran las temperaturas más altas y una mayor exposición al sol, especialmente en zonas de montaña con poca vegetación.
Siempre que sea posible, es recomendable entrenar:
Además de correr con mayor comodidad, reducirás el riesgo de sufrir un golpe de calor.
Uno de los errores más frecuentes es intentar mantener los mismos ritmos que durante el otoño o el invierno.
Con temperaturas elevadas, el organismo dedica parte de su energía a refrigerarse mediante la sudoración. Como consecuencia, es normal que el ritmo disminuya y que las pulsaciones sean más altas incluso realizando el mismo esfuerzo.
En lugar de obsesionarte con el ritmo por kilómetro, es preferible entrenar por sensaciones o controlar la intensidad mediante la frecuencia cardíaca. Escuchar al cuerpo y ajustar el esfuerzo según las condiciones del día te permitirá completar entrenamientos de mayor calidad y recuperarte mejor.
En trail running la deshidratación puede aparecer antes de lo que muchos corredores imaginan. Las subidas, el desnivel y la exposición al sol hacen que la pérdida de líquidos sea considerable.
No esperes a tener sed para beber. Llevar una mochila o chaleco de hidratación facilita tomar pequeños sorbos de agua de forma regular durante toda la ruta.
En entrenamientos largos o especialmente calurosos, también es aconsejable reponer electrolitos para compensar la pérdida de sales minerales y reducir el riesgo de calambres.
La ropa que utilizas puede marcar una gran diferencia cuando las temperaturas son elevadas.
Los tejidos técnicos ayudan a evacuar el sudor con mayor rapidez, favorecen la ventilación y evitan la sensación de llevar prendas pesadas por la humedad acumulada.
Si buscas entrenar con mayor comodidad durante los meses de calor, echa un vistazo a nuestra colección de camisetas técnicas para running y trail running, diseñadas para ofrecer ligereza, transpirabilidad y libertad de movimiento incluso en las jornadas más exigentes.
Los pies son una de las zonas que más sufren durante una salida de trail running en verano.
El aumento de la sudoración favorece la aparición de rozaduras y ampollas, especialmente en recorridos largos o técnicos.
Además de elegir unas zapatillas adecuadas, es importante utilizar calcetines técnicos que ayuden a evacuar la humedad, mantengan un buen ajuste y reduzcan la fricción dentro del calzado.
Descubre nuestra gama de calcetines para trail running, diseñados para ofrecer una excelente transpirabilidad, refuerzos en las zonas de mayor desgaste y la comodidad que necesitas para disfrutar de cada kilómetro en la montaña.
La protección frente a la radiación solar es otro aspecto que muchos corredores pasan por alto.
Antes de salir a entrenar, aplica protector solar en las zonas expuestas y utiliza accesorios como una gorra o visera y gafas de sol deportivas si la ruta discurre por áreas abiertas.
Una buena protección ayuda a evitar quemaduras y reduce el desgaste provocado por la exposición prolongada al sol.
Durante el verano conviene preparar cada salida con algo más de detalle.
Antes de comenzar, revisa:
Una buena planificación no solo mejora el rendimiento, sino que también incrementa la seguridad durante la actividad.
El calor afecta de forma diferente a cada corredor. Si notas mareos, escalofríos, debilidad intensa o una fatiga fuera de lo normal, lo más prudente es detener el entrenamiento y buscar un lugar fresco donde recuperarte.
Aprender a identificar estas señales es fundamental para prevenir problemas más graves relacionados con las altas temperaturas.
Correr por la montaña durante el verano puede ser una experiencia única si adaptas tus entrenamientos a las condiciones ambientales. Ajustar el ritmo, hidratarse correctamente, elegir ropa técnica y prestar atención a pequeños detalles como los calcetines te permitirá rendir mejor y disfrutar de cada salida con mayor comodidad.
Al fin y al cabo, en el trail running no siempre gana quien corre más rápido, sino quien sabe adaptarse mejor al terreno y a las condiciones del entorno.
Aprender a identificar estas señales es fundamental para prevenir problemas más graves relacionados con las altas temperaturas.
¡Tu carrito está actualmente vacío!
Avisos